Pues la claridad con que ven todo, hace dudar si es el camino correcto o no. Irónico, no?
La impaciencia y las dudas creadas por el otro, hacen que una persona cometa estupideces. De esas que hieren en el alma a otro ser, sientes como se destruye todo por dentro, sentir que el corazón explota y que no tienes como recoger esos trozos, algunos diminutos, y hasta polvorizados...
Lo peor de todo, es que ese daño queda marcado, y cuando se recuerda se siente como quema y lastima. Lo he sentido, pero nunca pensé en ver que otra persona lo sienta también a causa mía.
La raíz es clara, y cuando se descubre y lo admite, uno queda liberado, diciendo con su corazón todo lo que siente. No hay satisfacción mas grande que decir todo lo que está en tu mente, en tu alma, sin tabúes y pidiendo perdón; que sin duda, es una de las palabras mas difíciles de utilizar por las personas.
Reconocer el error y hacer algo para ir sanando es lo que uno debe hacer; y cuando sientes que respiras otra vez, es cuando te sientes vivo. Significa que uno es humano. Es ahí donde se toma la decisión correcta, de ser sincero con uno mismo y con el otro. Y para el resto de la vida.
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